El verano en Palma no es solo playa. Es terrazas con alma, museos con aire acondicionado, paseos al atardecer y helados entre patios. Desde Can Savella, vívelo todo a pie.
Palma en verano es una ciudad que late diferente. Aunque el sol aprieta, el casco antiguo se llena de sombra, vida y rincones que solo se disfrutan caminando sin prisa. Si te alojas en el centro, puedes combinar mar, cultura y ambiente local sin depender de coche ni desplazamientos largos.
Desde Can Savella, te proponemos un verano distinto: más auténtico, más urbano, más tuyo.
1. Mañanas tranquilas entre museos y patios
Empieza el día con un desayuno lento. Luego, disfruta de espacios con aire acondicionado y mucho arte:
- Es Baluard Museu d’Art Contemporani
- Casal Solleric
- Palau March o La Almudaina
¿Prefieres algo más alternativo? Prueba una galería independiente como Pelaires o ABA Art Lab.
2. Mediodía de sombra y sabor local
A la hora del calor, escápate a un patio interior con cocina de mercado. Algunas recomendaciones:
- La Juanita Cuina Fresca
- El Camino
- Cafè Riutort para algo más informal y local
3. Tarde de playa urbana o paseo por el mar
Cuando baja el sol, es el mejor momento para caminar hasta Can Pere Antoni o hacer una ruta en bici por el paseo marítimo. ¿Prefieres algo con más estilo? Asómate a Assaona Beach Club.
4. Atardecer entre murallas y terrazas
Ver cómo se enciende Palma desde la Murada, o desde la azotea del Hotel Hostal Cuba, es un lujo accesible. Termina el día con una copa en una plaza escondida o una calle tranquila con jazz de fondo.
Un verano diferente, desde Can Savella
Estar en el centro no significa renunciar al descanso. Significa vivir Palma de forma más auténtica, más libre y con más posibilidades.
Desde Can Savella te lo ponemos fácil: ubicación privilegiada, apartamentos con todo lo necesario y el Mediterráneo a solo unos pasos.

